
El 15 de marzo de 1832 en Valparaíso (Chile), la familia Sommers (formada por tres hermanos ingleses, Rose, Jeremy y John) encuentra en la puerta de su casa una niña abandonada dentro de una caja de jabón y envuelta en un chaleco de hombre. Rose decide acogerla y criarla como hija propia, llamándola Eliza Sommers.
La pequeña crecerá entre la disciplina victoriana de su madre adoptiva y la magia indígena de Mama Fresia, la cocinera y ama de llaves de la casa.
En 1948, en plena adolescencia, vivirá su primer amor, Joaquín Andieta, un empleado de su tío Jeremy. Pero el joven decide marcharse a California, atraído por la fiebre del oro, para encontrar fortuna y salir de la miseria.
Eliza, cuando descubre su estado, decide seguir el rastro de su amado. Irá a California escondida en la bodega de un velero y contando con la única ayuda de Tao Chi'en, un médico chino.
La búsqueda de su amante en esa tierra salvaje transforman a la joven inocente en una mujer valiente y con carácter, cambiando el rumbo de su vida.