
El protagonista -cuyo nombre no llegamos a conocer- es un hombre joven. Tiene una mujer con la que se casó profundamente enamorado pero cuyo matrimonio está instalado en la rutina; un hijo pequeño al que casi no puede ver por razones laborales; un trabajo estable en una oficina que no le llena ni motiva...
Su existencia es acomodada y aparentemente feliz, sin embargo, se siente asfixiado por su vida rutinaria y por la falta de tiempo para hacer las cosas que le gustan. Todo ésto, hace que su vida entre en una espiral de desencanto y agonía, haciéndole soñar con dejarlo todo atrás y huir buscando algo mejor, buscando sus sueños.
El cambio se pone en marcha a causa de un descubrimiento insignificante: la desaparición de un bolígrafo de gel verde. Cuando todos sus compañeros se han ido a casa, el va por toda la oficina (mesa por mesa, despacho por despacho) buscándolo. Esto iniciará una reflexión sobre su vida y la de sus conocidos de insospechadas consecuencias.
Su existencia es acomodada y aparentemente feliz, sin embargo, se siente asfixiado por su vida rutinaria y por la falta de tiempo para hacer las cosas que le gustan. Todo ésto, hace que su vida entre en una espiral de desencanto y agonía, haciéndole soñar con dejarlo todo atrás y huir buscando algo mejor, buscando sus sueños.
El cambio se pone en marcha a causa de un descubrimiento insignificante: la desaparición de un bolígrafo de gel verde. Cuando todos sus compañeros se han ido a casa, el va por toda la oficina (mesa por mesa, despacho por despacho) buscándolo. Esto iniciará una reflexión sobre su vida y la de sus conocidos de insospechadas consecuencias.