El día 5 de mayo de 2026, martes, el club de lectura "La encantá del Pilarejo" disfrutó del taller Lecturas Vivas – Punto de Lectura en Baños de la Encina realizado por 𝗔𝗦𝗖 𝗧𝗮𝗹𝗹𝗲𝗿 𝗧𝗲𝗮𝘁𝗿𝗼 𝗟𝗮 𝗣𝗮𝗰𝗮.
Se trata de un cuento sobre el paso de la niñez a la edad adulta. Una serie de circunstancias harán que Juan, el protagonista de 13 años, madure y pierda definitivamente su candidez infantil.
Es un relato breve, muy denso, que requiere una lectura atenta y reflexiva, escrito con una prosa poética, muy lírica y llena de simbolismo pero con un lenguaje común y poco afectado.
La autora mezcla el realismo de la situación con un estilo simbólico y hace alusiones a cosas que no se explican con claridad en el texto o que se van insinuando después.
Es una narración poética y misteriosa, con abundantes repeticiones y muchas enumeraciones para desgranar sensaciones (por ejemplo, sombras, recuerdos, ritos, copas, dinero...)
Retrata la miseria provocada por la Guerra Civil, critica la injusticia social, las desigualdades y la crueldad. Aquí hay personajes de diferentes clases sociales, nivel cultural y económico.
Los niños se sentían muy solos, con problemas para comunicarse, desatendidos ya sea porque sus madres estaban trabajando para ganarse la vida u obsesionadas con el divorcio. En el cuento las figuras paternas están ausentes. Los amigos se hacen confidencias sin mirarse, cuando corrían o estaban en movimiento. Nunca se miraban para expresar sentimientos.
Hablamos sobre la pared de heliotropos que separa la casa del exterior. Dentro de la pared, estaba la seguridad, la protección, el bienestar... Saltar la pared significaba descubrir cosas que les estaban prohibidas, enfrentarse a la curiosidad, el deseo de libertad, la rebeldía de no cumplir las normas. Allí no había protección.
En cuanto a la educación, podemos ver dos clases de maestros. Don Angelito, que representa la educación más clásica y al que describen como ignorante, malvado y anticuado. Pierde el respeto público y se deteriora su imagen social. El maestro moderno, Don Carlos, que daba matemáticas.
Los adultos ven con desconfianza a los jóvenes, como pasa actualmente. “¡Qué va a ser del mundo en vuestras manos!”
El final es sorprendente, hay que leerlo varias veces para comprender los últimos párrafos. No lo cuenta claramente sino que admite varias interpretaciones. La literal, en la que se producen dos muertes. La metafórica, Juan pone fin a su etapa infantil debido a un gran engaño y manipulación del Galgo que lo lleva a perder la inocencia de forma traumática.

El cuento ha conseguido atraparme. La autora te hace partícipe de su mirada, te puedes imaginar a los personajes y sufrir con ellos.
ResponderEliminarSu prosa es muy cuidada y poética. La historia está contada desde el realismo más doloroso pero también está llena de insinuaciones, simbolismos y fantasía.
El final trágico dio para hablar mucho.
Una de mis autoras favoritas. Este cuento es muy complejo e interesante.
ResponderEliminarRetrata de forma maravillosa la transición de la infancia a la edad adulta.
(Algunos muchachos)
ResponderEliminarEl día 5 de mayo, ASC Taller Teatro la Paca, ha organizado en nuestra biblioteca de Baños de la Encina, “Encuentros con autoras y autores”, LECTURAS VIVAS, con colaboración de nuestro Club de Lectura, dirigido por Francisca Ranea.
Este acto era un magnífico proyecto, subvencionado por el Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.
Para tal reunión se ha elegido el cuento, La Pared de heliotropos (Algunos muchachos), del libro de Ana María Matute, La puerta de la luna – Cuentos completos.
Para comentar este cuento nos ha acompañado Viviana, representante del ASC Taller Teatro la Paca.
En principio, tengo que admitir, que la forma de escribir de Ana María Matute, me gusta no sólo por su maestría, sino también por su nivel narrativo y prosa poética.
En el cuento de la Pared de los heliotropos, supo emplear gran imaginación al ponerse en los personajes de los niños, y ya no tan niños. Además domina muy bien el simbolismo y describe de manera impecable el dramatismo, alternando con ciertas aportaciones de crítica social, a veces muy fuertes y profundas.
No sé, si el título del cuento elegido por Matute, ha sido muy bien pensado o ha sido fruto del azar, ya que el simbólico título encierra dos simbolismos a la vez: el muro y los heliotropos.
El símbolo de la pared, puede cada uno interpretar de distinta manera. A mí me ha sugerido, una tapia adornada de heliotropos, que prometían refugio, bienestar, seguridad, equilibrio vital y el amor
eterno que armoniza cuerpo, mente y alma, en definitiva una vida sosegada y despreocupada.
Y la pared, sin falta habría que saltarla para descubrir que existe al otro lado. Sin duda, tendrían que estar preparados para desenmascarar el misterio que se oculta tras la pared, un mundo desconocido para ellos.
Sólo la protectora seguridad de los heliotropos serán testigos, si alguno de ellos, se atreve saltar la pared.
Vera